Hacia la verdad...y algo más.
No sé si hay algo más difícil que recordar lo que te quebró la mente, lo que duele, lo que está en fragmentos como cristal apedreado y que al mirarse uno ahí se ve todo borroso. Uno sabe que algo vivió ahí pero una niebla envuelve cualquier nitidez que pueda ser rescatada y entonce miles de piezas de un rompecabezas quedan sueltas por ahí en la mente de uno como heridas de esquirlas de una guerra que todavía hace tener ecos de apagados dolores que se reavivan como pesadillas cuando uno despierta lo extraviado y lo olvidado y recupera el momento y el hecho traumatizante para ver lo borroneado de modo nítido y enfrentarlo. La búsqueda de la nitidez se convierte en la búsqueda de la verdad sobre la propia historia de uno. No hay nada más personal que las vivencias que a uno le pertenecen. Volver a ser el periodista, el poeta, el pintor, el formador de cuadros políticos, el documentalista, el letrista, el dibujante y el cantor que siempre fuí requiere de recuperar mis vivencias y mis ...