The idea that I propose in this essay on culture starts from a question: Are there rights when there is no freedom of ideological expression?

 

La idea que propongo en este ensayo sobre la cultura inicia desde una pregunta ¿Hay derechos cuando no hay libertad de expresión ideológica? 

When I promote the idea that a de-ideologized(unideologized) expression is not the same as an expression of ideological identity, we must inevitably think that we can and must speak of the political rights of each individual and of each social component to speak of a truly democratic society. 

Cuando yo impulso la idea de que no es lo mismo una expresión desideologizada que una expresión de identidad ideológica, indefectiblemente debemos pensar que podemos y debemos hablar de los derechos políticos de cada individuo y de cada componente social para hablar de una verdadera sociedad democrática.

The political expression of the individual is an international human right of peoples and communities because societies are made up of individuals, no matter how much individuality is intended to be regulated in the massive reification of the thinking individual, here we recover the meaning that feminism took from it. Political individuals by showing that reification is only a sexual issue and not a matter of ideas that imply at the same time making the worker an object of a State machinery and private business. 

La expresión política del individuo es un derecho humano internacional de los pueblos y de las comunidades porque de individuos se componen las sociedades por mucho que se pretenda regular la individualidad en la cosificación masiva del individuo pensante, aquí recuperamos el sentido que el feminismo le arrebató a los individuos políticos al hacer ver que cosificación es sólo un tema sexual y no un tema de ideas que implican al mismo tiempo el volver al trabajador un objeto de una maquinaria Estatal y empresarial privada.


Quiero ahora recomendar dos viejos libros ya largamente superados pero no por ello menos importantes de recordar.

Aunque su estrategia funcionalista extrema ya fue superada, nadie puede negar a Malinowski su papel de auténtico padre del trabajo de campo. Él sacó la Antropología de los despachos y la llevó a su sitio, junto a los estudiados. Conforman este libro tres ensayos independientes que, unidos, son un compendio del pensamiento funcionalista del autor. El primero “Magia, ciencia, religión”, intenta determinar las diferencias funcionales y estructurales que existen entre esas tres formas culturales y analiza la mutua interacción entre lo sagrado y lo profano en la cultura (la cultura de las islas Tobriand, a partir de la cual universaliza sus propuestas). El segundo ensayo, “El mito en la psicología primitiva”, está dedicado a Sir James Frazer, autor de “La rama dorada”: en él fundamenta Malinowski gran parte de sus hipótesis sobre la función y la naturaleza del mito. Busca las diferencias entre cuentos, leyendas y cuentos sagrados o mitos. El último ensayo, “Baloma”, está dedicado a transcribir su estudio etnográfico en las islas Tobriand.


Todo libro de economía hace la misma aseveración: el dinero se inventó para dar solución a la complejidad creciente de los sistemas de trueque. Esta versión de la historia tiene un grave problema, no hay evidencia alguna que la sustente. David Graeber, uno de los antropólogos más reputados del mundo, expone una historia alternativa a la aparición del dinero y los mercados, y analiza cómo la deuda ha pasado de ser una obligación económica a una obligación moral. Desde el inicio de los primeros imperios agrarios, los humanos han usado elaborados sistemas de crédito para vender y comprar bienes, antes incluso de la invención de la moneda. Es hoy, transcurridos 5000 años, cuando por primera vez nos encontramos ante una sociedad dividida entre deudores y acreedores, con instituciones erigidas con la voluntad única de proteger a los prestamistas. A la estela de la gran crisis que padecemos se hace imprescindible analizar la naturaleza de la deuda, el dinero y las instituciones financieras que tienen el destino del mundo en sus manos, desmontar ideas encastradas en nuestra conciencia colectiva y superarlas conociendo cuál es la verdadera historia de la economía, o lo que es lo mismo, de la relación del ser humano con el dinero. Al margen, por supuesto, de mitos –el truque– o de postulados que tienen más de ideológico que de histórico. En deuda es una crónica fascinante, pertinente y brillante que viene a poner luz sobre el debate más importante que ha tenido lugar en los últimos años.

-----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
You travel the world and notice immediately that most people are unaware of an honest form of happiness, born of ethics, and you see it in every detail, for many people happiness comes in the form of winning a competition where someone else must lose and not as a form of collaboration where we form a team that wins. There is a logic by which this is this way, and it has to do with how each of the social mandates has been constructed and how the behaviors of predetermined environments are. 

Tu recorres el mundo y notas de inmediato que la mayoría de las personas desconoce una forma de felicidad honesta, nacida de la ética, y lo ves en cada detalle, para muchas personas la felicidad se presenta en forma de ganar una competencia donde otro debe perder y no como forma de colaboración donde formemos un equipo que gane. Existe una lógica por la cual esto es de este modo, y tiene que ver con el cómo se ha construído cada uno de los mandatos sociales y cómo son las conductas de entornos prefijadas.

The political realities that art and artist have as responsibility about the societies in which we grew up and in which we communicate, are not those of the market of interests created by the commercial cultural industry but those of women and men who suffer a society where everything it has a price and nobody practices values. And that logic is what gives the framework of values ​​that are really diffused socially, which is why it is contradictory to speak of correct languages ​​when incorrect feelings are instilled. 

Las realidades políticas que arte y artista tenemos como responsabilidad acerca de las sociedades en que crecimos y en las cuales comunicamos,no son las del mercado de intereses creados por la industria cultural comercial sino las de la mujer y el hombre que padecen una sociedad donde todo tiene precio y nadie practica valores. Y esa lógica es la que da el marco de valores realmente difundidos socialmente, por lo cual es contradictorio hablar de lenguajes correctos cuando se inculcan sentimientos incorrectos.
----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------


«Si la mayoría de las personas practicasen en su día a día un comportamiento económico altruista, ¿no sería esto negativo para el crecimiento económico de nuestras sociedades? Aquellos que me preguntaban sobre este tema se daban cuenta de la dimensión subversiva de la economía altruista. Es decir, cómo un comportamiento individual generalizado puede echar abajo la organización económica predominante en estos momentos. Para contestar a esta cuestión, además de decir que sí, que tenían razón, que un comportamiento económico altruista no favorece el crecimiento económico, tenía que cuestionar si el crecimiento económico es un buen objetivo para nuestras sociedades, si no caben otras posibilidades que puedan ser mejores, si no estamos persiguiendo una quimera que nos exige demasiados peajes. (…) Aplicar los postulados de la economía altruista a la organización económica de nuestra sociedad nos exige buscar una dirección hacia la que dirigir nuestros pasos diferente de la predominante, esto es, del crecimiento económico. Sin embargo, la respuesta no puede ser el decrecimiento sin más, no podemos sustituir crecimiento por decrecimiento, hay que ir “más allá”, hay que ver el decrecimiento como un medio y no como un fin en sí mismo» (del prólogo del autor).Para ello, Lluch Frechina empieza debatiendo la idea de progreso y proponiendo alternativas al sentido dominante de este concepto en la actualidad. Luego, se plantean caminos prácticos a través de los cuales las Administraciones públicas, las empresas y las entidades financieras podrían actuar para lograr un progreso real de la sociedad y de todos sus componentes. Y, en fin, el libro acaba con un capítulo de conclusiones y un epílogo para escépticos, destinado en especial a aquellos que siempre piensan que cualquier idea que se sale de la corriente principal de pensamiento es irrealizable.El lector no va a encontrar en esta obra un texto de estructura académica que solamente pueda ser comprendido por aquellos que ya tienen unos conocimientos previos de economía. Este libro pretende ser una referencia de la cual extraer conocimientos o ideas útiles para comprender mejor el entorno económico en el que nos movemos y discernir cuáles son las sendas que nos llevan a poder transformarlo.

Comentarios

Entradas populares de este blog

From the dilemma of the master and the slave, through the pedagogy of the oppressed, until finally reaching the pedagogy of liberation and equality. by Ricardo Garavito

Disfrazadas de grandes verdades las verdades a medias son las mentiras descalzas.